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CARLOS MELERO: LA MEMORIA SONORA DEL JAZZ EN ARGENTINA

junio 5 - 7:00 pm - junio 26 - 7:00 pm

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Todos los miércoles de junio a las 19hs. en la Cúpula del CCK (Sarmiento 151, CABA). 

Las entradas gratuitas se podrán retirar personalmente a partir del jueves anterior a cada fecha a las 12hs. en Sarmiento 151 hasta agotar la capacidad de la sala. También se podrán reservar a través de la web: www.cck.gob.ar

«No me gustan los homenajes. Solo quiero recrear con el fantástico público melómano que tenemos en el país los momentos gloriosos que viví gracias a la música y a estos músicos».

 Carlos Melero

 

El ciclo Carlos Melero: la memoria sonora del jazz en Argentina celebra los 50 años de vida profesional del legendario técnico de sonido argentino a través de una serie de audiciones públicas de su selecto archivo de grabaciones privadas que documentan el paso de gigantes del jazz de todos los tiempos en nuestro país.

Durante los cuatro miércoles de junio a las 19 horas y en la Cúpula de CCK, Carlos Melero se transformará en el musicalizador de su propio y célebre archivo sonoro. De Duke Ellington a Count Basie, de Stan Getz a Dexter Gordon, de Bill Evans a Michel Petrucciani, de Sarah Vaughan a Carmen McRae: la lista de músicos para los que Melero «hizo sonido» es interminable.

 En conversaciones con Sergio Pujol, Melero compartirá con el público del CCK sus historias detrás de escena y los audios de aquellos grandes conciertos que, con su grabador Revox, supo capturar sigilosamente a través de los años. Dice Pujol: «Carlos Melero ha sido el hombre clave detrás de la consola, el mediador perfecto y un tanto secreto entre el escenario y la platea. La mayor parte de los grandes conciertos de maestros internacionales del jazz en Buenos Aires contó con su sapiencia técnica y su sensibilidad de oyente calificado».

Cuatro citas imperdibles para melómanos, músicos, investigadores y estudiantes de carreras relacionadas al sonido. Una posibilidad única de escuchar una música gloriosa —e imposible de encontrar en otro lado— grabada por un profesional excepcional. Cuatro noches para revivir toda la grandeza del jazz mundial en Buenos Aires.

  

Programación

 

Día 1: miércoles 5 de junio

- Duke Ellington (Cine Metro 1971)

- Count Basie (Teatro Opera 1969)

- Modern Jazz Quartet (Teatro Opera 1987)

 

Día 2: miércoles 12 de junio

- Stan Getz (Teatro San Martin 1973)

- Gerry Mulligan (Teatro Opera 1985)

- Dexter Gordon (Teatro San Martin 1981)

 

Día 3: miércoles 19 de junio

- Carmen McRae (Teatro Coliseo 1974)

- Sarah Vaughan (Teatro Gran Rex 1972)

- Betty Carter (Teatro Opera 1987)

 

Día 4: miércoles 26 de junio

- Bill Evans (Teatro Gran Rex 1973 / Teatro General San Martín 1979)

- Teté Montoliú (Teatro Coliseo 1987)

- Michel Petrucciani (Auditorio Belgrano 1992)

- Oscar Peterson (Teatro Gran Rex 1998)

«Estando Melero en Argentina, no cometería la locura de traerme un sonidista de Europa. Nunca tuve mejor sonido que con Melero»
Astor Piazzolla, 1985 

«He tenido el placer y el honor de vivir una excelente relación humana y laboral con Carlos. Es el sonidista que mejor entiende e interpreta al músico de jazz.  Entre otras decenas de cosas, grabó el primer concierto de mi dúo con Baby López Furst, los recitales con Buddy DeFranco (luego editados en todo el mundo), a mi trío para ser editado en España, y así podría seguir enumerando muchísimos momentos musicales que compartimos. Carlos es sin dudas el mejor técnico de grabación en Argentina. Y tengo el placer de ser su amigo».
Jorge Navarro

«En la familia Vitale conocimos a Carlos Melero en una reunión musical. Aquella vez estaba Charles Franz en el piano y Astarita en la batería. También había un personaje muy particular grabando. Era Carlos Melero. Inmediatamente toda la familia conectó con él, especialmente mis viejos, y empezaron a intercambiar conversaciones musicales, conceptuales y artísticas. También nos empezó a contar todas las cosas que tenía grabadas de los tremendos conciertos que habían sucedido en Buenos Aires. Me alegro que esas grabaciones lleguen al público; son únicas, irrepetibles y de una calidad excepcional. Carlos es un amigo y una persona entrañable que desde su lugar apoyó a los grandes artistas; es un indispensable».
Lito Vitale

«La figura de Carlos Melero tiene un lugar clave en el panorama de la música popular argentina. En una sociedad como la nuestra, que tiene como un desprecio por documentar y dejar registrado lo que sucede culturalmente, alguien como Carlos se vuelve imprescindible. Él se ha dedicado a dejar testimonio de momentos históricos de nuestra música con artistas irremplazables como Cuchi Leguizamón, Piazzolla o Adolfo Ábalos. O aquellas grabaciones increíbles que hizo de Marian McPartland o los conciertos históricos de Bill Evans en Buenos Aires; si no fuese por Melero no tendríamos un registro de todo eso más allá de un puñado de fotos. En ese sentido, creo que la labor de Carlos debe ser constantemente reivindicada. En términos personales, considero que mis discos que mejor suenan son aquellos donde está la mano de Carlos; mi música no estaría registrada de ese modo si no fuese por él. En una sociedad más desarrollada, con especial interés por la documentación histórica, una personalidad como la de Melero estaría al nivel de Rudy Van Gelder».
Adrián Iaies

«Estaba por grabar mi segundo disco en Rivo Records, y el productor Justo Lo Prete me comentó que el técnico iba a ser Carlos Melero. Yo no sabía quién era pero enseguida me di cuenta que se trataba de alguien especial. Carlos es el único técnico que conocí que pone la música por encima de las perillas; o sea, le importa la música y el sonido real del instrumento. Y para eso necesita que el músico se sienta cómodo. Cuando nos grabó para aquel disco, su primera intervención fue consultarnos cómo nos íbamos a ubicar: quería grabarnos a todos juntos, sin separación. “Ustedes pónganse cómodos y toquen tranquilos, yo ya veo cómo los grabo”. Nos ubicamos, él acomodó los micrófonos y logró un audio impresionante. Después pude conocerlo un poco más, tuve la suerte de escuchar en su casa muchas cosas de su sorprendente material y puedo decir que tenemos una especie de amistad».
Mariano Loiácono

«A Melero lo conocí gracias a Astor Piazzolla. Su casa quedaba —y aún queda— en la Paternal, entonces me iba caminando desde Caballito. En el medio se encontraban los Tanos (los míticos afinadores de bandoneón) y el negocio de mi viejo y mi tío (Nisinman Hnos.). O sea, ese era mi planeta. Astor Piazzolla ensayaba todos los días en nuestra casa con su sexteto y Melero, que era el sonidista de Astor, venía a escuchar y a grabar. Más allá de estas anécdotas, recuerdo su pasión por la música de Buenos Aires y cómo me impactó una grabación suya de los años 70 en vivo del quinteto de Piazzolla con Osvaldo Tarantino al piano improvisando en “Otoño Porteño” y la introducción de piano de “Adiós Nonino”. Si bien yo era un adolescente y él no, la comunicación fluía naturalmente, éramos como dos niños… ».
Marcelo Nisinman

 

Carlos Melero

 Santa Fe, 1934. Uno de los sonidistas más prestigiosos del país del último medio siglo.

 Desde la mesa de audio de las salas de conciertos de la ciudad, trabajó para el sonido en vivo de buena parte de la música popular y académica argentina. Además, en diversas etapas de su carrera fue el ingeniero personal de Astor Piazzolla, Ariel Ramírez, Gerardo Gandini, el grupo MIA y la Orquesta del Tango de Buenos Aires, entre otros.

Realizó estudios musicales en forma particular, tomando clases con los maestros Virtú Maragno (Armonía), E. Bosch y Luis La Vía (Piano), Washington Castro (Música de Cámara), Francisco Maragno (Dirección Coral), Juan Pedro Franze (Historia de la Música) y perfeccionando sus conocimientos de música contemporánea (Lecto-escritura y Armonía) con Jorge Martínez Zárate y Enrique Belloc.

 A fines de los años 60, y con equipos suministrados por representantes de firmas comerciales nacionales y extranjeras, inicia su aprendizaje en el uso y conocimiento de los sistemas de sonido profesionales. Utiliza la sala del desaparecido Teatro Embassy como laboratorio de ensayos y pruebas. Su sólida formación musical posibilitó un rápido aprendizaje del oficio que, en su caso, siempre estuvo regido por parámetros musicales antes que técnicos.

Su debut como profesional responsable de la amplificación de sonido fue en 1971 en el Teatro Nacional Cervantes con la Orquesta Sinfónica Nacional dirigida por Jaques Bodmer en la obra Sinfonía para 8 voces amplificadas y gran orquesta, de Luciano Berio.

 A fines de los 60 y junto a Iván Cosentino, Nora Raffo, Nelson Montes-Bradley, fundó el sello discográfico Qualiton dedicado a compositores e intérpretes argentinos y enfocado —en sus inicios— en la investigación musical etnográfica floclórica argentina.

Fue el profesional elegido por productores para las actuaciones en directo de artistas como Duke Ellington, Charles Mingus, Count Basie, Sarah Vaughan, Bill Evans, Michel Petrucciani, Modern Jazz Quartet, Billy Harper, Carmen McRae, Ella Fitzgerald, Betty Carter, Gary Burton, Chick Corea, Stan Getz, Dexter Gordon, Brad Mehldau, Oscar Peterson, Teté Montoliú, McCoy Tyner, y muchos más. Entre los músicos argentinos que hay cruzado su camino profesional con Melero se encuentran Gustavo Cuchi Leguizamón, Enrique Mono Villegas, Manolo Juárez, Manuel Rego, Mercedes Sosa, Carlos García, Horacio Salgán y Adrián Iaies, entre otros.


Sergio Pujol

Es historiador y escritor especializado en música popular. Es investigador y docente en la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP. Publicó varios libros, entre los que destacan Jazz al sur (La música negra en la Argentina)Oscar Alemán, la guitarra embrujada,  Discépolo, una biografía argentina y el flamante El año de Artaud (Rock y política en 1973).Sus notas y artículos pueden leerse en  www.sergiopujol.com.ar



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